domingo, 24 de enero de 2010

la melodia.





David se levanto en la mañana y lo primero que escuchaba siempre era ese toque del violoncello, que hacia que al momento que la luz entrace a su cuarto cantasen los pajaros tan solo para acompañar la melodia, conforme pasaba el dia, David seguia escuchando el mismo tono una y otra vez, mientras se lavaba los dientes, mientas hacia su desayuno y tomaba su traje para ir al trabajo.

Cuando llegaba a la oficina el tono del cello seguia escuchandose intensamente, mientras trabajaba, al llegar a casa, al irse a dormir, y asi hasta que volvia a despertar.

Un dia, se levantó, y escucho que ese tono se habia disminuido un poco, como si estuviese desapareciendo, y al levantarse para lavarse los dientes de nuevo, se dio cuenta que entre su pelo habia unos cuantos tonos grises, al momento de empezara lavarse los dientes vio que las mismas canas tambien estaban en algunos de los vellos de la nariz. Entocnes David decidió que ese dia no iria a trabajar, se reportó enfermo, y salio a la calle, se compró un perrito caliente, y se bebio una soda frente al parque mientras se comia su bocadillo.

La musica de cello se estaba llendo -pensaba-, durante años me ha estado acompañando, durante años ha estado animandome a salir adelante a pesar de todo, pero ahora que se va, ¿que me animará?, ¿que me dirá que aun queda mucho por hacer y sentir? ¿que aun tengo que vivir?, de repente en el momento en que el cello, suena, hay un sonido de un bello violin cerca, y al momento de voltear hacia la direccion donde viene el sonido, esta sentada ahi una mujer, que tambien tiene un perrito caliente y una soda. Ambos se miran, y empiezan a escuchar como suena una musica entremezclada, son matices que ninguno se imaginaba, el sonaba con el cello, ella con el violin.Cada uno toma su perrito caliente y la soda, y caminan hacia el parque.

Despues de un tiempo, la melodia posee un violin, un cello, un piano, una guitarra, y una bateria, que al sonar al unisono, se tiene una mezcla de ritmos unicos, que al momento que David y Martha que asi se llamaba la violinista, se levantan en la mañana siempre suena distinto al ritmo monotono al que se habia acostumbrado el joven david. Ya no le importan las canas que salen de abajo de la nariz, o en el pelo, pues sabe que la musica suena a buen ritmo y de una forma que nunca se hubiese imaginado que podria ser.